Escrito con estilográfica: Camilo José Cela (relato)

La eterna canción, relato de Camilo José Cela, escrito con estilográfica

Parece ser que el escritor español Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura en 1989, también escribía con estilográfica, concretamente con una Montblanc Meisterstuck 149, considerada una de las mejores plumas de escribir del mundo.

Como muestra de su pluma (literaria), damos unos de sus relatos cortos, «La eterna canción», ambientado en un hospital psiquiátrico.

La eterna canción. Cuento de Camilo José Cela

I

¿Usted cree qué estoy loco…? No; yo le podría asegurar que no lo estoy, pero no lo hago. ¿Para qué? ¿Para darle ocasión a exclamar, como todos los que oyeran: “¡Bah!, como todos…, ¡creyéndose cuerdo! ¡La eterna canción!” No, amigo mío; no puedo, no quiero proporcionarle esa satisfacción… Es demasiado cómodo venir de visita y sacar la consecuencia de que todos los locos aseguran que no lo están… Yo no lo estoy, se lo podría asegurar, repito, pero no lo hago; quiero dejarle con su duda. ¡Quién sabe si mi postura puede inclinarle a usted a creer en mi perfecta salud mental!

Don Guillermo no estaba loco. Estaba encerrado en un manicomio, pero yo pondría una mano en el fuego por su cordura. No estaba loco, pero –bien mirado–  no le hubiera faltado motivo para estarlo… ¿Qué tiene qué ver que se haya creído, durante una época de su vida, Rabindranath? ¿Es qué no andan muchos Rabindranath, y muchos Nelson, y muchos Goethe, y muchísimos Napoleones y Francos sueltos por la calle? A don Guillermo lo metió la ciencia en el sanatorio…, esa ciencia que interpreta los sueños, que dice que el hombre normal no existe, que llama nosocomios a las casas de orates…; esa ciencia abstraída, que huye de lo humano, que no se explica que un hombre pueda aburrirse de ser durante cincuenta años seguidos el mismo y se le ocurra de pronto variar y sentirse otro hombre, un hombre diferente y aun apuesto, con barba en donde no la había, con otros lentes y otro acento, y otra vestimenta, y hasta otras ideas si fuera preciso…

II

Desde aquel día visitaba con relativa frecuencia –casi todos los jueves y algún que otro domingo– a don Guillermo. Él me recibía siempre afable, siempre deferente. Don Guillermo era lo que se dice un gran señor, y tenía todo el empaque, toda la majestuosidad, toda la campesina prestancia de un viejo conde, cristiano y medieval. Era alto, moreno, de carnes enjutas y sombrío y oscuro mirar… Vestía invariablemente de negro y en la blanca camisa –que lavaba y repasaba todas las noches, cuando nadie lo veía– se arreglaba cuidadosamente la negra corbata de nudo, sobre la que se posaba, siempre a la misma altura, una pequeña insignia de plata que representaba una calavera y dos tibias apoyadas sobre dos GG: Guillermo Gartner. Se mostraba cortésmente interesado por mis cosas pero le molestaba mi interés por las suyas, de las que rehuía hablar. Me costaba un gran trabajo el sonsacarle, y algunas veces, cuando parecía que lo conseguía, se me paraba de golpe, me miraba –con una sonrisa de conmiseración que me irritaba– de arriba abajo, se metía las manos en los bolsillos y me decía:

–¡Sabe que es usted muy pillo?

Y se reía a grandes carcajadas, después de las cuales era inútil tratar de hacer recaer la conversación sobre el tema desechado.

III

En el manicomio lo trataban con consideración, porque, desde que había entrado –e iba ya para catorce años–, no había armado ni un solo escándalo. Entraba y salía al jardín o a la galería siempre que se le ocurría, se sentaba en el borde del pilón a mirar a los peces, inspeccionaba –siempre silbando viejos compases italianos– la cocina, o el lavadero, o el laboratorio… Los otros locos lo respetaban, y los empleados de la casa –excepto los tres médicos– no creían en su locura.

IV

Los días eran eternos, y don Guillermo, un día que estábamos hablando del otro mundo, me confesó que si no se había tirado a ahogar –no por desesperación, sino por cansancio– era porque las temperaturas extremas le molestaban.

–Me da grima figurarme –decía– medio acostado, medio flotando en el fondo del pilón, con la camiseta empapada en agua fría…; a lo mejor se me quedaban los ojos abiertos y el polvillo del agua se me metería dentro y los irritaría todos… ¿A usted no le estremece un ahogado? Pero no para ahí lo peor; figúrese usted que de repente le toca a uno el turno, comparece, y como uno es un suicida, lo envían al infierno a tostarse…; el agua de la camiseta, del pelo, de los zapatos, empieza a cocer y uno a dar saltos, saltos, hasta que el agua se evapora y uno la echa de menos, porque empiezan a gastarse los jugos de la piel…

V

Al jueves siguiente, no bien hube pasado de la puerta, salió el portero de su cuchitril, como un caracol de su concha, y me dijo:

–¿Adónde va? A don Guillermo le enterraron el sábado pasado. ¿Pero no se había enterado usted? El viernes por la mañana apareció ahogado en el fondo del pilón… El pobre tenía sus grandes ojos azules muy abiertos; el polvillo del agua se los había irritado como si se los hubieran frotado con arena… Estaba medio desnudo…, daba grima verlo, al pobre, con toda la camiseta empapada en agua fría…

Camilo José Cela

La familia de Pascual Duarte, en Amazon

Textos de grandes autores escritos con estilográfica

El libro del desasosiego (Fernando Pessoa)

Montblanc StarWalker Eau de Toilette Spray 75 ml (paquete de 1)
Montblanc StarWalker Eau de Toilette Spray 75 ml…
  • Nombre de la marca: Mont Blanc Mfg#: MO77M
  • Los productos internacionales tienen términos separados, se venden…
Montblanc, Agua fresca - 100 ml
Montblanc, Agua fresca – 100 ml
  • ¡NOTA! el embalaje puede variar,
Montblanc - Signature EDP 50 ml
Montblanc – Signature EDP 50 ml
  • Porta fragancia floral
  • El recipiente es cómodo de transportar
  • De la marca Montblanc
Montblanc Fine Stationery 118037 - Cuaderno de notas (tapas de piel, páginas rayadas, 14 x 9 cm), color azul
Montblanc Fine Stationery 118037 – Cuaderno de notas…
  • Pequeño cuaderno de Montblanc en Indigo de la…
  • El sofisticado cuaderno tiene un práctico tamaño de…
  • La cubierta está hecha de piel de becerro…
  • Todos los productos de Fine Stationery están fabricados…
  • El papel está acabado con bordes plateados y…
Perfume Hombre Montblanc EDP Explorer Platinum 100 ml
Perfume Hombre Montblanc EDP Explorer Platinum 100 ml
  • Perfume Hombre Montblanc EDP Explorer Platinum 100 ml
Montblanc INK CART ROYAL BLUE 1PACK=8CART PF marca
Montblanc INK CART ROYAL BLUE 1PACK=8CART PF marca
  • Color Royal Blue
  • Para todas las plumas estilográficas Montblanc con sistema…
  • 8 cartuchos por paquete
  • Ofrece una experiencia de color intensa
  • Cartuchos de tinta;Marcadores;Recambios para bolígrafos y plumas;Montblanc;128198;Royal Blue
Mont Blanc Individuel Agua de toilette, 75 ml, Multicolor
Mont Blanc Individuel Agua de toilette, 75 ml,…
  • La fragancia comienza con notas altas de romero,…
  • Las notas de corazon son: flor de azahar…
  • Las notas de fondo son: sándalo, ámbar, pachulí,…
  • Después de abrir, la calidad es mejor dentro…
  • Tipo de piel: Normal
Montblanc Eau De Toilette para Hombres - 100 ml
Montblanc Eau De Toilette para Hombres – 100…
  • Peso / Volumen: 100 ml
  • Tipo de producto: Agua de colonia -Genero: Unisex
  • Productos de belleza y cuidado personal
  • El embalaje puede variar
Montblanc Legend Eau de Toilette - 100 ml
Montblanc Legend Eau de Toilette – 100 ml
  • Olivier Pescheux es el creador de este elegante…
  • El frasco de color negro es simple y…
  • La fragancia perfecta para un hombre que quiera…
  • EDT de marca Montblanc
  • Notas de salida son la lavanda, la bergamota,…

Camilo José Cela en el Instituto Cervantes

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *